Mostrando entradas con la etiqueta Luis de Blas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luis de Blas. Mostrar todas las entradas

29/4/12

POEMA de LUIS DE BLAS - 5

HOMBRE INCIERTO

Vivo o muerto, no sé si esta es la vida
que aquí se acaba o que después perdura,
si es sueño o sinrazón, mentira pura
o el frío andén para una despedida.

Me angustia estar jugando esa partida
—mano a mano, diaria, sin ventura—
contra el tiempo, que triunfa en su postura
y no hay ganancia en mi ocasión perdida.

Y es que no sé vivir de otra manera:
sin que la luz me venza a cada instante,
con la fe por el suelo donde piso.

Véngame la palabra verdadera
que dé razón a mi dudar constante
si esta vida es infierno o paraíso.

 --------------------------------------------


Este poema participa en el III Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"

POEMA de LUIS DE BLAS - 4

CONSUMACIÓN DEL AMOR

Si vivo sin vivir y se me llena
de pájaros la voz cuando a ti vuelo,
deja que alcance entre tu boca el cielo
deseado que tanto me enajena.

Todo en ti se hace imán que me encadena
por ser punto de encuentro con mi anhelo,
principio y fin de un cósmico desvelo
al vaivén de la dicha y de la pena.

Con el alma empeñada en alcanzarte
hoy llego a tu aposento en gracia y arte
de quien los vientos por tu amor se bebe.

Cáliz mis labios si en tu cuerpo aflora
la espuma de una luz cautivadora,
la lluvia misma que en tu lecho llueve.

 --------------------------------------------


Este poema participa en el III Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"

POEMA de LUIS DE BLAS - 3

PENÚLTIMAS PALABRAS (Fragmento)

Escuchad el rumor del oleaje
permanente de mi vasta prédica:
el paso de quien viaja hacia el olvido
y la emoción del que a vivir se aferra;
el ruido sordo que despierta el miedo
por la calle que está  bajo sospecha;
la densidad del grito en la almohada
y el chirriar de cerrojos en las celdas;
mar adentro, en la oscura travesía
huyendo de la hambruna en mil pateras
o los ladridos que al espanto mueven
al ser que corre como un alma en pena.
Pero ¿dónde el Amor, la sinfonía
universal que escribe e interpreta?

 --------------------------------------------


Este poema participa en el III Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"

POEMA de LUIS DE BLAS - 2

EL MANANTIAL

Al pie del diminuto manantío
—si alegre el corazón, yo más contento—
dando fe estoy del agua en nacimiento
que, libre, juega a ser regato y río.

Me sabe a vida en paz su sorbo frío
que mi garganta apura en el intento
de brotar como fúlgido elemento
desde la entraña del terreno umbrío.

Bautizo con mi verso su nacencia
y la dejo correr con su inocencia
de un agua de purísimo sustento.

Que en su fluir del orto hacia el ocaso,
bendita sea por llenar el vaso
de nuestro mundo agónico, sediento.

 --------------------------------------------


Este poema participa en el III Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"

POEMA de LUIS DE BLAS - 1

“Palabras, por ejemplo. Palabras de familia gastadas tibiamente” (Jaime Gil de Biedma)  

PALABRAS DE FAMILIA

Son palabras de lejos, voces viejas
y que el tiempo las viste de frescura.
Os las ofrezco cuando, por ventura,
acuden a mi silbo como ovejas.

Aleccionan de paz, claman sus quejas,
convocan al atril de la lectura,
altar levantan, cavan sepultura,
libres vuelan o sufren entre rejas.

Palabras de mis predios interiores
sabedoras de guerras y de amores             
que vívidas desvelan su secreto.

Tomadlas a mi cuenta, no hacen daño
recogidas como íntimo rebaño
en el redil sonoro del soneto.



 --------------------------------------------


Este poema participa en el III Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"

30/4/11

POEMA DE LUIS DE BLAS (13)

TREN ÚLTIMO

Me está lloviendo ausencia por el pecho,
negra como esta noche de noviembre
cuando, insomne, en mi lecho de hojas secas
escucho el eco triste de la muerte.
Desnudo y solo, me atormenta un agua
que mana en el olvido mansamente
y sé que no hay palabra que interrumpa
la soledad que a mi destino viene.
Su fría desazón me empapa dentro,
por no sé qué agujeros me trasciende
de huellas otoñales como lágrimas,
entre mi sangre goteando urgente.
La noche es como un perro que me ladra
lejos, ahora, con su aullido fúnebre
de ciega rabia, de imposible vida,
esperando el amor que nunca vuelve.
Y el viento arrastra un llanto en fina lluvia
que late nocturnal por los andenes
de la estación de todos los adioses,
donde espero que el tren último llegue.

POEMA DE LUIS DE BLAS (12)

DEFINITIVO ADIÓS AL PADRE

Cuando te dije adiós, yo no sabía
que besaba tu recia calavera;
nadie me dijo que la muerte era
tan presurosa, o no lo parecía.

Para aliviar tu trágica agonía,
padre, corrí cruzando la frontera
donde la tierra te acogió extranjera,
distinta a la de tu alta alfarería.

Corrí a beber tu llanto y despedirme
con la tristeza oculta, pero firme
la esperanza de amarte en otro lado.

No sé donde estarás, padre, ahora mismo
cuando he roto mi viejo catecismo,
ni si me escuchas sé; manda un recado.

POEMA DE LUIS DE BLAS (11)

ADIÓS TEMPRANO AL HIJO

El alma se me escapa en el pañuelo
que agita su señal de despedida
por el andén que marca la partida,
puntual en urgente desconsuelo.

Adiós: te vas con la inocencia en vuelo,
hijo, a tu suerte por la libre vida
mientras tengo la lámpara encendida
por si regresas, pródigo, a mi anhelo.

Pero aunque olvides el camino -acaso,
ahíto de venturas o fracaso-
que llega hasta el umbral de nuestra casa,

o, si al volver no estoy, hijo, la puerta
de día y noche ha de quedar abierta
por ver que tu cariño la traspasa.

POEMA DE LUIS DE BLAS (10)

NOCTURNO
“Y todos los poemas que he escrito/ vuelven a mí nocturnos”. JOSÉ ÁNGELVALENTE

“Si después de morir nos levantamos...”
Oh, José Ángel Valente, no hay fragmento
que interrogue la vida como el ave
que posa en negra luz sobre mi frente
ávida de interpretar constelaciones.
Morir o no morir y levantarse
medianamente triste en el crepúsculo
y ya no ver las cosas en su sitio
—sólo un desván de presentidos cultos —,
la ceniza humeante, el escorial
que más humano es, saliva extraña.
Imperceptible carga de motivos
y real espacio de perdidas causas...
En pie por dar noticia de la muerte
y con los ojos verticales vueltos
al enigma de días y de noches
sin encontrar la clave misteriosa.

POEMA DE LUIS DE BLAS (9)

HASTA MAÑANA, ESPOSA

Adiós, amor, que hasta mañana el sueño
te venza en el confín de la almohada,
con la escenografía donde nada
es realidad por su falaz diseño.

Tu corazón reposará risueño
mientras despierto yo, con la luz dada,
mantengo tu hermosura vigilada
presto a arroparte con ardiente empeño.

No quiero que el relente de la noche
prenda en tu desnudez su frío broche
y, súbita, despiertes tiritando.

Duerme y sueña, mujer, mientras te escribo
al pie de nuestro lecho, intempestivo,
un soneto de amor, burla burlando.

POEMA DE LUIS DE BLAS (8)

LA SALITA
(de Sonetos de andar por casa)

Escasa la ración de aire habitado
su mundo encierra en diminuta talla
y nada sobra aquí ni en falta se halla
si, por gusto, echas cuentas de su estado.

Está así el corazón acostumbrado
a estas cuatro paredes donde calla
si alguna pena dentro le avasalla
de su breve rectángulo o cuadrado.

Los libros, ya sin orden ni concierto,
dan fe en la vertical de ese ir incierto
del caño al coro, del sofá a la silla.

Y sin remedio está, diariamente,
la tele en pie de guerra, justo enfrente
del poeta en la mesa de camilla.

POEMA DE LUIS DE BLAS (7)

HENARES, RÍO Y VIDA

¿Dónde vas tan corriendo, niño río?
Sonríele al Doncel y deja luego
El breve son de tu color paniego
Retratado en el rancio señorío.

Caudal por loca avena y amorío,
Serás —si adolescente y andariego—
Afanosa corriente en largo riego,
Canción de alcarria y de campiña brío.

Manso espejo por la urbe mendocina,
Dirás adiós —de miel ebrio y de espuma—
A tu patria en grandeza dibujada.

¿Después? Verte ser agua alcalaína,
Claustral a ciencia cierta, a vuelapluma,
Padre Henares remando hacia la nada.

POEMA DE LUIS DE BLAS (6)

NIÑA DEL AGUA

Pequeña saltarina:
corre descalza
por las verdes orillas
de la albahaca.
Corre, que viene
rodando el agua
desde los manantiales
de la alborada.
Fresquita tiene
color de plata,
sabor a primavera,
de luna el alma.
Corriendo por mojarte,
aguita el agua,
por la paz del arroyo
toca la flauta.
Corre pequeña,
niña del agua,
por las verdes orillas
con flores blancas.

POEMA DE LUIS DE BLAS (5)

DESPEDIDA
(Hospital BEL AIR. Tionville. Francia)

Desde el profundo adiós de su mirada
le acechaba la muerte. Cuestión era
de celebrar la tarde abanderada
de soledad urgente.
Huir de aquel pañuelo
florecido de lilas o de espuma
lleno.
Salir por un pasillo de estéril descarrío
en cruel retirada, en amorosa
desazón. Onda de amor
proyectando una piedra interminable
sus ojos eran fríos de morirse,
heno de Dios tan verdes, tan ocultos.
O no fuera mortal el abrazo debido
como un postre absoluto. Hasta podría
dar hilo el corazón de no saberse
desterrado, sin una cruz o un árbol
para asirse,
cárdeno ya de patria requerida.
Padre mío.

POEMA DE LUIS DE BLAS (4)

BALADA DE LA CIUDAD DESPIERTA
(Fragmento)

Como si todos estos edificios
se entregaran a mí, me hicieran dueño,
ando y desando con la luz que habito,
vivamente, en la médula del tiempo.
Yo vine a este convite convidado
y voy dejando en todo paso un hueco
por la arena que pisa la memoria
en cada plaza, en cada sentimiento.
O a los tejados de otros mediodías
me remonto, a los áticos, al vuelo
de las vecinas aves, por el aire
de las antenas..., en la voz despierto
al dulce son de celestiales músicas,
ciudadana mi sangre y sin remedio.

POEMA DE LUIS DE BLAS (3)

BALADA DE LA CIUDAD DORMIDA
(Fragmento)

Un cántico en la noche. Una palabra
que va del corazón a estos lugares
cerrados, ahora míos, dentro y fuera
del consistorio hasta los arrabales,
porque mañana ya será otro día
—aunque nunca del todo el tiempo pase—
y la ciudad sustenta su destino
que propicia la muerte irremediable.
Es, ahora, la noche cuando advierto
un cansancio de mínimos jornales,
libres y presos desolados pechos,
ausencia de amorosas iniciales
en las alcobas, dudas y suicidios,
miedo de ser silencio intransitable,
solitarios andenes y estaciones
de trenes por noctámbulos parajes.

Y canto —vedme así— por si pudiera
en ese tramo de la vida y trámite
ser la lluvia mi voz que cae borrando
de la noche sus signos miserables.

POEMA DE LUIS DE BLAS (2)

NORMA
(De Sonetos de Amor con nombre)

Norma: modera el corazón y pisa
luego el freno, reduce, ve más lenta,
no me lleves, cariño, a ciento ochenta
en alas del peligro y de la prisa.

Bailando tus cabellos con la brisa,
marcha por tu carril dándote cuenta
que la velocidad nos desorienta
y la muerte congela la sonrisa.

Ve a quien viene y quien va en dulce sosiego;
quiéreme mucho, no juegues con fuego
cuando tienes las manos al volante.

Y sácate el carné mañana mismo,
antes que entre los dos surja un abismo
si el Amor te lo llevas por delante

POEMA DE LUIS DE BLAS

SHEILA
(De Sonetos de Amor con nombre)

Sheila, para encontrarte sólo digo
tu nombre envuelto en gracia matutina,
quieto por ver desde cualquier esquina
como el sol amanece por tu ombligo.

Y el mundo es otra cosa ya contigo
frente a frente, comienza y no termina
—balada, salsa, dance...— al son camina
y hago cuenta al bailar que te consigo.

Divinamente ya luces impresa
la plétora sensual que me embelesa
y mi guerra la tienes en secreto.

Sheila, Sheila, me rindo en paz, tú ganas,
echa al vuelo, si quieres, las campanas.
¡Siempre triunfa el Amor con un soneto!

1/5/10

POEMA de LUIS DE BLAS (XIX)

SONETO FIN DE OBRA

Sin que yo ponga fin a mi tarea
esta calle no irá a ninguna parte;
nunca habrá dirección para marcharte
lento o veloz al paso de la idea.

Palabra por palabra se recrea
mi vieja pluma por trazar con arte
recorrido a la voz para llevarte
y en estrófico impulso sonetea.

Si estoy poniendo música al abismo
de vivir, tengo un propio catecismo
con el cual a sus leyes me someto.

Mas, hoy, un gozo a mi quehacer le asalta,
si la obra acabó y nada te falta:
corre o vuela, amantísimo soneto.

(De Muestrario de diarias emociones)


--------------------------------------------

Este poema participa en el
I Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"

POEMA de LUIS DE BLAS (XVIII)

ADIÓS

“Paren el mundo que me bajo”
Groucho Marx

Si ya no puedo más, porque no puedo
seguir llevando el corazón en vilo,
viviendo con la rabia que destilo
por un campo sin paz, preso del miedo…

Si me han negado el pan, la voz y el credo
y un arma espera con su doble filo
—fatal, pendiente de un liviano hilo—
para arrasar la tierra en que me hospedo…

Si, en propiedad, no tengo ni una almena
que pueda, con razón, decir que es mía
pues tan ligero de equipaje viajo…

Al fin, si ni el Amor, mi alma serena…,
renuncio a esta inhumana compañía
y que alguien pare el mundo, que me bajo.

(De Muestrario de diarias emociones)


--------------------------------------------

Este poema participa en el
I Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"