22/3/11

POEMA DE DARÍO SENDA (5)

VIRTUD

Cuando los dedos del Sol,
en la creciente mañana,
de ardientes mejillas
turbio rocío pretenden apartar,
ella desviste un rostro
y la luz deja de respirar.

Cuando distraídas,
las manos de la atenta noche,
de encendidos márgenes
tenue cintura desean rodear,
ella desnuda un lienzo
y las estrellas se detienen a suspirar.

Cuando fiero muere el viento,
ocupando la brisa abierto lugar,
ella sobre su lomo se tiende
y la tierra junto al mar,
entre las flores de su pecho,
se echan a llorar.

2 comentarios:

Irma Elvira Tamez dijo...

ME GUSTA TU POEMA

Darío Senda dijo...

Muchas gracias..