La vida es este
dulce laberinto de sal
en el que nos encontramos
perdemos
y volvemos a encontrar
como vaivén de
lenguas en un beso.
La muerte es ese reloj perfecto
contra el que nadamos
inútilmente
para no ahogarnos.
-------------------------------------------- Este poema participa en el III Concurso de Poesía "Corazones Lateversos"


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