BENDICIÓN
Cuando nadie nos cuenta
cómo suceden las transformaciones
nos inclinamos
para agradecer la bendición,
que no es sino el intento
diario de no desaparecer
ante los ojos del otro.
17/4/11
POEMA DE GONZALO SALESKY (3)
TE ESPERO
Me enamoré de tu pasado y no quisiera
sólo ser parte en tu presente. Descubrí
que quiero todo: el infinito mismo,
tu amor eterno, futuro y porvenir.
Quisiera ver que el tiempo se congele
y que mis años no pasen. Y al final
no sé si es cierto que el cielo nos aguarda;
si me equivoco, te espero al reencarnar.
Me enamoré de tu pasado y no quisiera
sólo ser parte en tu presente. Descubrí
que quiero todo: el infinito mismo,
tu amor eterno, futuro y porvenir.
Quisiera ver que el tiempo se congele
y que mis años no pasen. Y al final
no sé si es cierto que el cielo nos aguarda;
si me equivoco, te espero al reencarnar.
POEMA DE CLAUDIA GRACIELA ROIZ (2)
UNO
Y formamos una tríada
que se hace rombo
y cuadrado en cada encuentro y
nos unimos
como no lo hacen las paralelas y
nos alejamos y
nos tocamos por nuestros vértices más puntiagudos y
seguimos cambiando nuestras formas y
nos rehacemos y
nos deshacemos y
desaparecemos y
somos punto y
nos unimos y
somos recta y
nos continuamos hasta el infinito.
Y formamos una tríada
que se hace rombo
y cuadrado en cada encuentro y
nos unimos
como no lo hacen las paralelas y
nos alejamos y
nos tocamos por nuestros vértices más puntiagudos y
seguimos cambiando nuestras formas y
nos rehacemos y
nos deshacemos y
desaparecemos y
somos punto y
nos unimos y
somos recta y
nos continuamos hasta el infinito.
POEMA DE CLAUDIA GRACIELA ROIZ (3)
DIOSES
Cuando de nada sirve
la oración,
los dioses salen al encuentro de los hombres,
y se hacen vino,
y se hacen cosa,
para los infelices,
para los inconscientes,
para los desquiciados,
para los sufrientes,
para ellos,
para mi.
Una palabra.
Cuando de nada sirve
la oración,
los dioses salen al encuentro de los hombres,
y se hacen vino,
y se hacen cosa,
para los infelices,
para los inconscientes,
para los desquiciados,
para los sufrientes,
para ellos,
para mi.
Una palabra.
POEMA DE GONZALO SALESKY (2)
SÓLO MÍA
Sos sólo mía y le agradezco al Cielo
poder dormir al lado de la Luna,
poder soñar con vos y el Universo,
el Universo entero en tu cintura.
Sos sólo mía y desde que te tengo,
puedo vivir cada minuto de mi vida
en paz con Dios, conmigo y con el mundo,
y con el mundo entero en tu sonrisa.
Sos sólo mía y cada día que pasa,
puedo volar más lejos cada hora,
y cada hora sentir que las estrellas
brillan de día, al extrañar tu sombra.
Sos sólo mía y le agradezco al Cielo
poder dormir al lado de la Luna,
poder soñar con vos y el Universo,
el Universo entero en tu cintura.
Sos sólo mía y desde que te tengo,
puedo vivir cada minuto de mi vida
en paz con Dios, conmigo y con el mundo,
y con el mundo entero en tu sonrisa.
Sos sólo mía y cada día que pasa,
puedo volar más lejos cada hora,
y cada hora sentir que las estrellas
brillan de día, al extrañar tu sombra.
POEMA DE CLAUDIA GRACIELA ROIZ
CONEXIONES
Dendritas inconexas,
tus años desdentados impregnan
de moho la mirada.
La tempestad no perdona
ni siquiera a un bello rostro
Dendritas inconexas,
tus años desdentados impregnan
de moho la mirada.
La tempestad no perdona
ni siquiera a un bello rostro
POEMA DE GONZALO SALESKY
POCO A POCO
Me perdí en el laberinto de tus ojos
y en el andar oscuro de tu pelo.
Mastiqué cada segundo de tu aliento
y me entregué a tu risa, poco a poco.
Poco a poco has llenado mi silencio
con tu espíritu de rosas con espinas.
Me pregunté si es cierto que sentías
como yo, al fundirme con tu cuerpo.
En tu voz las palabras son eternas.
Tus besos, pura miel, son el rebaño
que deseo cuidar y que no pierdas
en otros labios, lejos de mi abrazo.
Poco a poco, licuándome en tu aroma
me veo en la entrada de tu cielo.
Y aunque me asfixie tu amor, es el momento
de dejar paso a nuestra nueva aurora.
Me perdí en el laberinto de tus ojos
y en el andar oscuro de tu pelo.
Mastiqué cada segundo de tu aliento
y me entregué a tu risa, poco a poco.
Poco a poco has llenado mi silencio
con tu espíritu de rosas con espinas.
Me pregunté si es cierto que sentías
como yo, al fundirme con tu cuerpo.
En tu voz las palabras son eternas.
Tus besos, pura miel, son el rebaño
que deseo cuidar y que no pierdas
en otros labios, lejos de mi abrazo.
Poco a poco, licuándome en tu aroma
me veo en la entrada de tu cielo.
Y aunque me asfixie tu amor, es el momento
de dejar paso a nuestra nueva aurora.
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